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2 abr 2015

Hallan evidencias de que el síndrome de fatiga crónica es una enfermedad biológica y no psicológica

A menudo, la gente que sufre el síndrome de fatiga crónica afronta diagnósticos incorrectos de su dolencia, o incluso sospechas de padecer simplemente hipocondría (preocupación constante y obsesiva por su salud), ser unos quejicas, o hasta fingir malestar para lograr que el médico les firme bajas laborales. En muchas ocasiones, la gente con este trastorno tiene que efectuar un largo peregrinaje por el circuito de la sanidad antes de poder recibir un diagnóstico acertado de síndrome de fatiga crónica.

Una investigación realizada por científicos de la Universidad Columbia en la ciudad de Nueva York aporta evidencias contundentes de que el síndrome de fatiga crónica, padecido por millones de personas, es una enfermedad biológica. El estudio se suma así a algunos otros que últimamente han aportado pruebas de que esta afección no tiene nada que ver con la hipocondría ni tiene por qué ser fingida.

El equipo de la Dra. Mady Hornig ha identificado cambios distintivos en el sistema inmunitario de pacientes diagnosticados con dicho síndrome. Los hallazgos podrían ayudar a mejorar la diagnosis y la identificación de las opciones de tratamiento más adecuadas para este trastorno incapacitante, cuyos síntomas abarcan desde la fatiga extrema y la dificultad a la hora de concentrarse, hasta jaquecas y dolores musculares.

Estas “firmas” inmunitarias representan la primera evidencia física robusta de que el síndrome de fatiga crónica es una enfermedad biológica y no un trastorno psicológico, y la primera prueba de que tiene etapas diferentes.

Los investigadores midieron los niveles de 51 biomarcadores inmunitarios en muestras de plasma sanguíneo recogidas de un total de 298 pacientes con el síndrome y de 348 individuos sanos (grupo de control).


En pacientes que padecían la enfermedad desde hacía tres o menos años, el equipo de la Dra. Hornig halló patrones específicos que no estaban presentes en los sujetos del grupo de control o en pacientes que la habían sufrido durante más de tres años. Los pacientes con menor tiempo padeciendo la dolencia tenían cantidades elevadas de muchos tipos diferentes de moléculas inmunitarias llamadas citoquinas. La asociación era anormalmente fuerte con una citoquina llamada interferón gamma, que ha sido relacionada con la fatiga que sigue a muchas infecciones víricas, incluyendo la provocada por el virus de Epstein-Barr, causante de mononucleosis infecciosa. Los niveles de citoquina no se explicaban por la severidad de los síntomas.

El estudio apoya la idea de que el síndrome de fatiga crónica podría reflejar un episodio infeccioso que deja secuelas de largo plazo. Una situación sospechosamente muy común entre los pacientes de síndrome de fatiga crónica es la de ponerse enfermos, a veces de mononucleosis infecciosa (virus de Epstein-Barr), y desde entonces no lograr recuperarse plenamente en cuanto a la sensación de debilidad y fatiga.

La nueva investigación sugiere que estas infecciones interfieren en la habilidad del sistema inmunitario de tranquilizarse después de una infección aguda y retornar así a un estado normal de paz; la respuesta inmunológica se comporta como un coche con una marcha rápida atascada. Parece que los pacientes del síndrome de fatiga crónica se ven inundados con citoquinas hasta que, tras unos tres años, el sistema inmunitario muestra evidencias de agotamiento y los niveles de citoquinas caen.

Tal como plantea la Dra. Hornig, un diagnóstico temprano podría proporcionar oportunidades especiales de tratamiento que probablemente se diferenciarán de las disponibles para las fases tardías de la enfermedad.


27 mar 2015

MMS: ¿MEDICAMENTO O VENENO? CONGRESO FEBRERO 2015

MMS: ¿MEDICAMENTO O VENENO?


Un ejemplo de control sanitario y de respuesta popular empoderada


¿Qué es exactamente el MMS?¿Es cierto que cura enfermedades?¿Puede curar el Ébola o el SIDA?¿Y el Cáncer?¿Es peligroso?

¿Es cierto que está PROHIBIDO?

¿Por qué?



Teresa Forcades - Médico / Monja benedictina
El viernes 27 de febrero de 2015 se celebró en Barcelona un evento multitudinario para divulgar el uso del Dióxido de Cloro (MMS) como tratamiento a muchas enfermedades. En el congreso se presentaron testimonios y argumentos científicos que avalan el éxito del uso del MMS en contra de lo que la "comunidad farmacéutica" postula.






Disertantes:

Josep Pàmies - Miembro fundador de DOLÇA REVOLUCIÓ de las plantas medicinales
Rosa Sa - Asociación Pro - legalización del clorito de sodio terapéutico
Enric Cerqueda - Masajista / Associació DOLÇA REVOLUCIÓ
Dra. Isabel Cusó - Médico / El Masnou
Manuel Cátedra - Divulgador / Madrid
Roger Rabés - Ganadero alternativo / Associació DOLÇA REVOLUCIÓ
Teresa Forcades - Médico / Monja benedictina Monestir Sant Benet de Montserrat


Primera parte: https://youtu.be/M4-8C79BuYc
Segunda parte: https://youtu.be/CILPW8bYjfU

19 mar 2015

QUINTA VÉRTEBRA LUMBAR SACRALIZADA


SACRALIZACIÓN                                                                                           

Si pudiéramos ver detalladamente nuestras vértebras, a la altura de la cintura, detectaríamos unos pequeños alerones que salen lateralmente de cada vértebra, llamados apófisis transversas. Estas apófisis tienen un tamaño que les permite moverse sin perjudicar los huesos vecinos; cuando no es así, o sea cuando el paciente nace con estos huesos más grandes de lo normal, se rozan contra el sacro o el hueso iliaco, estos huesos que forman la pelvis, siendo capaz de causar dolores intensos de cintura y en el recorrido del nervio ciático.

El malestar se produce al moverse el individuo, ya que al hacerlo raspa un hueso contra otro como las aspas de un ventilador en el que una de ellas toca la carcaza protectora; se agudiza cuando los movimientos son hacia los costados o cuando se exige a la columna más de lo que está acostumbrada a soportar. La sacralización se puede dar también cuando las apófisis transversas están soldadas a alguno de los huesos mencionados, de hecho se nace con este defecto anatómico y así se queda hasta el último día de nuestras vidas.

Esta alteración no es una enfermedad complicada pero lo sufre gran cantidad de personas, que en general no se enteran de que la tienen hasta que una radiografía casual la descubre. El tratamiento para estos casos consiste en no esforzar la columna con aquellos movimientos que provoquen dolor, el uso de fajas lumbares es útil en el momento que aparecen los primeros síntomas. Algunos especialistas opinan que la cirugía es la única solución, esta apuntaría a "cortar" el exceso de hueso o de "despegar" el hueso soldado.

De hecho, si el paciente no presenta dolores muy importantes, el problema solo molestaría en el pensamiento más que en la cintura, algo así como la sensación térmica, cuando nos enteramos cuantos grados hace es cuando sentimos el rigor del clima. La sacralización no es grave, solo predispone a lumbalgias y limita algunos movimientos, algo que el individuo puede manejar y convivir con ella, tampoco es cuestión de querer matar un mosquito con un cañonazo ¿no?

Fuente: http://www.drfurman.com.ar/

21 feb 2015

¿Nuevo nombre y nuevos criterios para el síndrome de fatiga crónica?

Un comité nombrado en EE. UU. afirma que la enfermedad es 'legítima' y que debería llamarse enfermedad sistémica de intolerancia al esfuerzo

MARTES, 10 de febrero de 2015 (HealthDay News) -- El síndrome de fatiga crónica, una enfermedad debilitante que afecta a hasta 2.5 millones de estadounidenses, podría pronto tener un nuevo nombre y nuevos criterios diagnósticos.
En un informe publicado el martes, un comité independiente de expertos designado por el gobierno estadounidense la calificó como una enfermedad "legítima" que cuenta con cinco síntomas principales y que los médicos deberían tomar en serio.
De hecho, el comité del Instituto de Medicina (IOM) que realizó el informe insta a que el síndrome de fatiga crónica pase a llamarse la "enfermedad sistémica de intolerancia al esfuerzo", para que refleje mejor la gravedad de sus efectos en los pacientes.
El nuevo informe podría ser un punto de inflexión tras años de lucha por parte de las personas con encefalomielitis miálgica/síndrome de fatiga crónica (EM/SFC), que con frecuencia tienen que batallar para convencer a sus médicos de que de verdad algo les sucede, dijo Suzanne Vernon, directora científica de Solve ME/CFS Initiative.
"Creo que estamos en un momento de cambio para las personas que sufren de EM/SFC, en que podremos diagnosticar a las personas, y ese diagnóstico conlleva la capacidad de que realmente fundamentemos un tratamiento mucho más efectivo para la EM/SFC", aseguró Vernon.
"En su forma más grave, esta enfermedad puede consumir las vidas de los afectados", señaló el comité del IOM en un comunicado de prensa. "Es 'real'. No es apropiado desestimar a estos pacientes diciéndoles que 'yo también estoy crónicamente cansado'".
El síndrome de fatiga crónica también es extremadamente difícil de diagnosticar. No hay pruebas para esta enfermedad, y otras afecciones pueden provocar síntomas similares, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. Con frecuencia, el diagnóstico es un proceso de eliminación en que el médico de la persona descarta otras enfermedades posibles antes de sospechar de la presencia de un SFC.
Hasta ahora, los médicos han tenido que depender de una definición de caso del síndrome de fatiga crónica creada en 1994 que buscaba sobre todo ayudar a los investigadores a comprender mejor lo que, en esa época, aún no se había determinado de forma concluyente que fuera de verdad una enfermedad, apuntó Vernon.
Pero el informe del IOM propone unos nuevos criterios diagnósticos que ayuden a reestructurar el proceso. Según el nuevo informe, las personas que presentan el síndrome de fatiga crónica sufren de tres síntomas nucleares:
  • La incapacidad de actuar con el nivel de actividad previo a la enfermedad, que persiste durante más de seis meses y que viene acompañado de una fatiga que a menudo es profunda.
  • Un empeoramiento de estos síntomas después de cualquier tipo de esfuerzo, incluyendo el ejercicio físico o mental o el estrés emocional.
  • Dormir no alivia la fatiga.
Para diagnosticar el síndrome de fatiga crónica a alguien, un médico también debe encontrar que la persona sufre de uno de estos dos problemas adicionales:
  • Una alteración de la capacidad de pensar.
  • Una incapacidad de permanecer de pie, y los síntomas mejoran al tumbarse.
Artículo de 2008
El diagnóstico también depende de que estos síntomas persistan durante al menos seis meses, y deben estar presentes al menos la mitad del tiempo con una intensidad entre moderada y grave, concluyó el comité del IOM.
La presidenta del comité del IOM, la Dra. Ellen Wright Clayton, profesora de derecho y pediatría en la Universidad de Vanderbilt en Nashville, comentó que espera que los nuevos criterios faciliten a las personas con el síndrome de fatiga crónica que se tome su enfermedad en serio.
Cualquier médico puede usar estos nuevos criterios para diagnosticar el SFC a los pacientes, indicó en una conferencia de prensa el martes.
"Creemos que cualquier médico puede y debería diagnosticar esta enfermedad, no solamente los especialistas en este trastorno", dijo Clayton.
Los médicos también deberían tratar los síntomas incluso si la persona no ha cumplido con el periodo de seis meses para el diagnóstico del síndrome de fatiga crónica, añadió.
"Estos pacientes presentan síntomas reales", dijo Clayton. "Merecen una atención real y una terapia real".
El comité del IOM también recomendó que los reguladores federales desarrollaran un conjunto de herramientas que ayude a los médicos a diagnosticar a los pacientes con el SFC. Además, el informe afirma que los expertos deberían revisar la cuestión como mínimo dentro de cinco años, para actualizar los criterios diagnósticos en función de cualquier investigación nueva que aparezca en el futuro.
"Anticipamos y tenemos la esperanza de que en el futuro se realizarán más investigaciones que permitan refinar este diagnóstico", dijo Clayton. "No se trata de un producto de la imaginación [de los pacientes]. Se trata de una enfermedad demasiado habitual y compleja que requiere de un diagnóstico".
Entre 836,000 y 2.5 millones de estadounidenses sufren del síndrome de fatiga crónica, y un estimado de entre el 84 y el 91 por ciento de las personas con el trastorno no están diagnosticadas, según el IOM. El síndrome de fatiga crónica tiende a presentarse en personas de entre 40 y 59 años de edad, y aparece con una frecuencia 4 veces mayor en mujeres que en hombres.
Los síntomas de la enfermedad se pueden tratar, aunque no existe una cura y su causa sigue siendo desconocida. En 2014, los médicos vincularon el SFC con una inflamación de las células nerviosas del cerebro, y ahora algunos creen que las personas con el síndrome están fatigadas porque algo ha fallado en su respuesta inmunitaria.
Chris Fraker contrajo el síndrome de fatiga crónica en 2009. También tiene diabetes tipo 1, una enfermedad provocada por un sistema inmunitario defectuoso, según el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y Renales de EE. UU.
Actualmente Fraker sigue una terapia de vitaminas y antivirales, pero dice que sigue sintiendo los efectos del SFC.
"Cuando uno tiene un bajón, es el peor tipo de fatiga que se pueda sentir. Si uno sostiene un teléfono celular, parece que haya estado usando pesas durante horas, aunque solo lo haya tenido cinco minutos", contó Fraker, que tiene 44 años y vive en Miami.
Anotó que antes del síndrome de fatiga crónica, "podía subir unas escaleras corriendo, y que me faltara un poco el aire, pero estar bien por lo demás. Ahora, cuando lo hago, siento que estoy al borde del colapso. Como si me hubiera atropellado un tren".
Pero todavía falta la concienciación de la enfermedad, dicen los expertos. Menos de un tercio de las facultades de medicina incluyen información específica sobre el SFC en su currículo, descubrió el IOM, y entre el 67 y 77 por ciento de los pacientes dijeron que hizo falta más de un año para que les hicieran un diagnóstico. Aproximadamente el 29 por ciento de los pacientes dijeron que les llevó más de cinco años.
El IOM realizó su estudio con la financiación de la Oficina para la Salud de las Mujeres, del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU.
Se calcula que los costos directos e indirectos del SFC para la sociedad son de entre 17 y 24 mil millones de dólares al año, 9.1 mil millones de dólares de los cuales se han atribuido a las pérdidas de productividad en casa y en el trabajo, reportó el IOM.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: News conference with: Ellen Wright Clayton, M.D., Craig-Weaver Professor of Pediatrics and professor, law, Vanderbilt University, Nashville, Tenn.; Institutes of Medicine, news release, Feb. 10, 2015; Suzanne Vernon, Ph.D., scientific director, Solve ME/CFS Initiative; Chris Fraker, Miami
HealthDay

19 feb 2015

La vitamina D y el dolor crónico

Un nuevo estudio de la Clínica Mayo sugiere que el uso de medicamentos para el dolor puede ser reducido a la mitad en casos de dolor crónico manteniendo unos niveles adecuados de vitamina D.
El estudio demostró que las personas que tienen carencia de vitamina D necesitan más estupefacientes y otros medicamentos para el dolor en comparación con aquellos con suficiente vitamina D.
El estudio muestra otras consecuencias de un nivel bajo de vitamina D que incluyen el aumento de índice de masa corporal (IMC). Las personas con un nivel bajo de vitamina D también mostraron un peor estado de salud general.
El Dr. Michael Turner de medicina física y rehabilitación médica en la Clínica Mayo y autor principal del estudio, ha dicho, “Este es un hallazgo importante para la investigación de las causas de dolor crónico. La vitamina D es conocida por mejorar los huesos y la fuerza muscular. Por el contrario, la deficiencia es una reconocida fuente de dolor y problemas de funcionamiento neuromuscular. Los médicos reconocen que pueden esto puede mejorar significativamente en sus pacientes el dolor, la motricidad y la calidad de vida.”
Los autores del estudio sugieren que cualquier persona que sufren de dolor crónico debe controlar susniveles de vitamina D. También sugieren que cualquier persona con fibromialgia o dolor en la palpación muscular debería tener en cuenta que puede ser debido a que tengan carencia de vitamina D.

La falta de sol, la obesidad y una alta pigmentación de la piel son factores de riesgo de deficiencia de vitamina D. Una simple prueba de sangre puede comprobar los niveles de vitamina D. La buena noticia es que corregir la deficiencia de la vitamina D es barato y simple. Los suplementos de vitamina D están disponibles en cualquier farmacia.

La vitamina D es importante para reducir la inflamación, y actualmente está vinculada aumento en el uso de estupefacientes para combatir el dolor crónico. A los médicos se les anima a tener en cuenta la comprobación de los niveles de vitamina D en toda persona en situación de alto riesgo, o que padezca dolores crónicos, un síntoma de deficiencia de vitamina D.


Más información sobre vitamina D: http://vitaminas.org.es/vitamina-d

1 feb 2015

Científicos encuentran 'un interruptor' que apaga los dolores crónicos


Un grupo de científicos ha encontrado la manera de bloquear en los animales una de las así llamadas 'rutas del dolor', un descubrimiento que significaría una esperanza para las personas que sufren de dolores crónicos.
Según el estudio publicado en la revista 'Brain' por investigadores de la Universidad de Saint Louis, EE.UU., encender un receptor en el cerebro (el receptor A3) y la columna vertebral contrarresta el dolor crónico en roedores, incluyendo los que producen los efectos secundarios de la quimioterapia y el cáncer de huesos.

A diferencia de otros medicamentos utilizados para aliviar el dolor, este nuevo método se basa en el estimulador químico natural del A3, una sustancia llamada 'adenosina' que une a los receptores cerebrales en lugar de interferir con los canales en el cerebro.

De acuerdo con los investigadores, al activar el receptor A3, se previene o revierte el dolor del daño nervioso -que se desarrolla lentamente- sin los efectos secundarios de los tratamientos analgésicos actuales en donde se desarrolla tolerancia y en algunos casos adicción.

En la última década, otros científicos han intentado tomar ventaja de estas vías mediante una serie de interacciones entre los componentes que conducen el dolor a nivel molecular. Pero no se ha conseguido encontrar una vía que no tenga demasiados efectos secundarios, hasta ahora.

Pero este descubrimiento proporciona un enfoque prometedor en cuanto al tratamiento efectivo para aliviar el dolor crónico.

Fuente: Brain, A Journal of Neurology. 20 de noviembre de 2014
http://brain.oxfordjournals.org/content/early/2014/11/19/brain.awu330

9 ene 2014

¿Descubierta la causa real de la fibromialgia?

La fibromialgia sigue siendo hoy en día una de esas enfermedades que mantiene a la comunidad científica (y sobre todo a los profesionales médicos) en continuo enfrentamiento. Principalmente porque algunos creen que es una enfermedad física real, pero aún hay muchos profesionales que afirman que es una enfermedad psicológica y que el dolor se encuentra en la mente.

Ahora, por fin, un estudio demuestra que es una enfermedad totalmente física y que de psicológica tiene poco. El estudio, a cargo del Centro Nacional de Información Biotecnológica (NBIC) de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de los Estados Unidos han dado con la causa de esta enfermedad que actualmente ya constituye una entidad propia, pero que anteriormente se diagnosticaba por puro descarte de otras dolencias similares.

Según la reciente investigación, la culpable de esta enfermedad es la alteración de la temperatura corporal. Como ya sabéis, nuestro cuerpo se mantiene en una media de 37 ºC y esto se debe a que nuestra sangre actúa como un refrigerante corporal. Pero en la fibromialgia, los enfermos no pueden mantener su temperatura corporal de forma constante.

Cuando perdemos mucho calor (hipotermia) o ganamos demasiado (hipertermia), el hipotálamo, el núcleo cerebral responsable de regular la temperatura de nuestro cuerpo, actúa e intenta mantener el equilibrio dentro del organismo. Para ello utiliza la sangre y los vasos sanguíneos. Cuando hace demasiado frío los vasos se cierran (vasoconstricción) para proteger nuestros órganos principales de la baja temperatura. Si hace calor los vasos se dilatan (vasodilatación) para así refrigerar nuestro cuerpo. De la misma forma, cuando realizamos ejercicio o usamos nuestros músculos para alguna tarea, la sangre fluye entre la piel y los músculos a modo de refrigerante.

Para que esta abertura o cierre del flujo se produzca correctamente existen unas comunicaciones y válvulas entre los vasos sanguíneos, son las derivaciones arterio-venosas, controladas por el hipotálamo para abrirse o cerrarse cuando convenga, manteniendo así el equilibrio corporal. Y finalmente tenemos los capilares sanguíneos, la forma de los vasos más pequeña de nuestro cuerpo que también ayuda a mantener la temperatura, entre otras funciones. Destaca su elevado número en pies y manos.

Anteriormente se sabía que en los pacientes diabéticos los capilares sanguíneos acaban lesionándose, ocasionando pérdida de sensibilidad y también alteración de la temperatura en manos y pies. Pero la fibromialgia va más allá, pues lo que se lesiona en esta enfermedad son las válvulas entre vasos -las derivaciones arterio-venosas- que a su vez interfieren en la actividad de los capilares y también ocasionan una alteración de la nutrición de músculos y tejidos de la piel, además de lesionar el sistema de refrigeración corporal.

A causa de este mal funcionamiento se acumula ácido láctico en los músculos y los tejidos profundos, afectando así al sistema muscular y causando dolor, llegando finalmente a la fatiga, ambos síntomas típicos de la fibromialgia.

Por otra parte, el sistema nervioso simpático, responsable de la sensibilidad, también se ve afectado por el mal funcionamiento de las derivaciones arterio-venosas y al encontrarse hipersensibilizado envía señales de dolor al sistema nervioso central, agravando más los síntomas.

Fuente: The Washington Times Communities

20 jun 2013

¿POR QUÉ SE PRODUCE LA FIBROMIALGIA?

Todos los humanos disponemos de unos sistemas por un lado de producción, y por otro de acoplamiento y defensa contra el dolor. Estos sistemas varían en eficacia de unas personas a otras, de manera que el dintel de percepción de dolor (umbral del dolor) es diferente en cada uno de nosotros. La fibromialgia consiste en una anomalía en la percepción del dolor, de manera que se perciben como dolorosos, estímulos que habitualmente no lo son.

No se conoce la causa de esta alteración, pero se piensa que hay muchosfactores implicados. Hay personas que desarrollan la enfermedad sin causa aparente y en otras comienza después de procesosidentificables, como puede ser una infección bacteriana o viral, un accidente de automóvil, la separación matrimonial o el divorcio, problemas con los hijos, etc. En otros casos aparece después de que otra enfermedad conocida limite la calidad de vida (artritis reumatoide, lupus eritematoso, etc.).

Estos agentes desencadenantes no parecen causar la enfermedad, sino que lo que probablemente hacen es despertarla en una persona que ya tiene una anomalía oculta en la regulación de su capacidad de respuesta a determinados estímulos.

Es muy probable que una respuesta anormal a los factores que producen estrés desempeñe un papel importante en este proceso (figura 1).

Los estudios médicos en la fibromialgia se han orientado a analizar si hay alteraciones en los músculos o en el sistema inmunológico, anomalías psicológicas, problemas hormonales o, como se ha señalado previamente, alteraciones en los mecanismos de percepción del dolor. Se han detectado en el sistema nervioso de personas con fibromialgia, niveles bajos de algunas sustancias importantes en la regulación del dolor (particularmente la serotonina). Asimismo se ha detectado en el sistema nervioso el incremento de una sustancia productora de dolor (sustancia P).

Aunque hay muchos datos prometedores, aún están bajo investigación. La ansiedad y la depresión se presentan con igual frecuencia en la fibromialgia que en otras enfermedades dolorosas crónicas como la lumbalgia o la artritis reumatoide. Por este motivo, no se cree que sean fundamentales en la causa de la enfermedad, aunque sí en el aumento de los síntomas.


Fuente: fibromialgia.nom.es 18/06/2013

1 jun 2013

Fibromialgia: el dolor modifica el cerebro

La fibromialgia y el síndrome de fatiga provocan que el cerebro «acabe desequilibrado»

«El dolor sirve como señal de alarma y cuando se hace crónico pierde esa capacidad de señalar que algo no va bien». Pedro Montoya, catedrático de Psicología Biológica de la Universidad de Islas Baleares, advirtió ayer a los enfermos de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica que acudieron a un ciclo de conferencias organizado por la Liga Reumática de Asturias, que sus dolencias, además de modificar sus hábitos de vida, cambian también su cerebro. Apuntó que este órgano cambia constantemente en función de las señales que recibe, pero que tras las constantes transformaciones que le obliga a realizar el dolor crónico «acaba desequilibrado».

Esto produce algunos inconvenientes derivados, aseguró el científico, como una marcha más lenta y pérdida de equilibrio. «Si le pides a un enfermo de fibromialgia que cierre los ojos, le cuesta mantener la posición y se inclina hacia delante y hacia atrás», explicó. Para tratar de evitar la aparición de este tipo de impedimentos, Montoya recomendó recurrir al uso de medicamentos para mantener a raya el dolor. Avanzó también que, junto con el resto de su equipo, está desarrollando métodos para medir el dolor que sirvan «como herramienta en el tratamiento clínico».


Edición | www.fibromialgia.nom.es 1 de junio del 2013
Fuente| Elcomercio.es